El Aceite de Oliva ecológico de variedades extremeñas como la Carrasqueña no es nada más ni nada menos que un aove procedente de la manzanilla sevillana injertada sobre pie morisco, es decir, un proceso en el que se talaron las ramas del olivo y sobre ellas se injertaron las púas o yemas de manzanilla sevillana.
Se le puede considerar como un sinónimo de manzanilla sevillana. Aquí, en la zona sur de Extremadura, cuando se recoge el verdeo, el fruto va a las fábricas de Sevilla, donde es muy apreciado por su hueso pequeño.
Pero fue a finales de los 50 o 60, en la llamada fiebre del oro verde, cuando comenzó a introducirse esa variedad injertada de la que hablamos dando muy buenos resultados. Prácticamente la totalidad de olivares existentes en Tierra de Barros, que eran de la variedad morisca, se injertaron en la variedad carrasqueña. Esta variedad tiene unas características agronómicas muy especiales por tener el patrón de la variedad morisca. Y es que nos presenta un mayor vigor y una mayor resistencia al frío invernal. Además, tarda más en madurar que su predecesora la manzanilla sevillana. Otra de las características es su doble actitud, sirve tanto para el verdeo como para el aceite.
En Albalate contamos con Aceite de Oliva ecológico de variedades extremeñas como la carrasqueña porque es una variedad predominante en la zona que da como resultado un AOVE frutado intenso con matices verdes a hoja de olivo y hierbas. Equilibrado en el amargo y picante y con un ligero sabor a frutos secos.
La importancia de hacer de la carrasqueña una seña de identidad deriva del hecho de que nuestros olivares centenarios, que eran de variedad morisca, se injertaron en carrasqueños en su mayoría. Por lo tanto estamos protegiendo los olivares más viejos de la comarca.
Puedes adquirir los AOVES ecológicos de la variedad carrasqueña de nuestro olivar a través de nuestra web www.albalata.es o visitando pequeñas tiendas gourmet, de ibéricos o vinos situadas en los alrededores de nuestra almazara en Extremadura.